Al otro lado de la puerta

abril 16, 2011

Al otro lado de la puerta

Archivado en: mis cosas — evan @ 10:50 am

pomo Cuando era pequeña, en mi casa, habia una puerta siempre cerrada. Una habitacion prohibida en la que ni mi hermano ni yo podiamos entrar bajo ninguna circunstancia. Como era de esperar nos fascinaba aquella puerta, imaginabamos los secretos que podian esconder nuestros padres con tanto misterio… A nuestra curiosidad siempre le daban la misma respuesta: “No podeis entrar porque sois pequeños y traviesos..” Mi hermano tenia 3 y yo 5…  realmente eramos traviesos y la curiosidad siempre nos empujaba a jugar cerquita, muy cerquita de la puerta, como por casualidad…

No se como pase de la curiosidad al temor, pero recuerdo un dia en el que me asuste, mi hermano entro, y pense que no iba a poder salir…o que mi madre lo encontraria dentro y se enfadaria y empezaria a gritar  haciendome daño en los oidos… pero no ocurrio nada, viendo que tardaba, supere mi miedo y atravese el marco de la puerta, lo encontre jugando con una cajita de musica llena de puros que olian a mi abuelo. Tres sengundos despues y no se como, algo se rompio a nuestro lado. Una copa de cristal grande y bonita estallo en trocitos pequeños. Ya la habiamos liado… Llego mi madre muy enfadada nos saco a trompicones de la habitacion y tras barrer cuidadosamente todos los cristales mientras nos decia lo cansada que estaba de nosotros…volvio a cerrar la puerta.

Aquel dia aprendi dos cosas: una que si mi hermano se metia en un lio lo mejor era mantenerse al margen y hacerse la loca… 

y lo segundo, y mas importante, que al otro lado de cualquier puerta lo mas probable es que solo exista otra habitacion.

Al otro lado de la puerta

Archivado en: Sin categoría — evan @ 9:33 am

pomo Cuando era pequeña, en mi casa, habia una puerta siempre cerrada. Una habitacion prohibida en la que ni mi hermano ni yo podiamos entrar bajo ninguna circunstancia. Como era de esperar nos fascinaba aquella puerta, imaginabamos los secretos que podian esconder nuestros padres con tanto misterio… A nuestra curiosidad siempre le daban la misma respuesta: “No podeis entrar porque sois pequeños y traviesos..” Mi hermano tenia 3 y yo 5…  realmente eramos traviesos y la curiosidad siempre nos empujaba a jugar cerquita, muy cerquita de la puerta, como por casualidad…

No se como pase de la curiosidad al temor, pero recuerdo un dia en el que me asuste, mi hermano entro, y pense que no iba a poder salir…o que mi madre lo encontraria dentro y se enfadaria y empezaria a gritar  haciendome daño en los oidos… pero no ocurrio nada, viendo que tardaba, supere mi miedo y atravese el marco de la puerta, lo encontre jugando con una cajita de musica llena de puros que olian a mi abuelo. Tres sengundos despues y no se como, algo se rompio a nuestro lado. Una copa de cristal grande y bonita estallo en trocitos pequeños. Ya la habiamos liado… Llego mi madre muy enfadada nos saco a trompicones de la habitacion y tras barrer cuidadosamente todos los cristales mientras nos decia lo cansada que estaba de nosotros…volvio a cerrar la puerta.

Aquel dia aprendi dos cosas: una que si mi hermano se metia en un lio lo mejor era mantenerse al margen y hacerse la loca… 

y lo segundo, y mas importante, que al otro lado de cualquier puerta lo mas probable es que solo exista otra habitacion.

Tema Rubric. Blog de WordPress.com.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.